¡El regazo, la madre, el calor, el amor son todo lo que el bebé necesita!
¡Y el babywearing proporciona todo eso, al mismo tiempo!
¡Y todavía hay más ventajas!!!
- Ayuda a reducir el llanto de los bebés en aproximadamente un 50%
- Ayuda a reducir los cólicos, el reflujo y la regurgitación
- Ayuda en la lactancia materna
- Favorece el aumento de peso
- Calma
- Promueve un desarrollo saludable de la columna vertebral y las caderas del bebé
- Ayuda a prevenir y corregir la displasia de cadera
- Mejora el desarrollo muscular: la coordinación motora y el sentido del equilibrio
- Posición de recogimiento y confort físico y emocional - posición intrauterina
- Permite a los bebés pasar más tiempo en un estado tranquilo y alerta, ideal para el aprendizaje y el desarrollo

- Optimiza el desarrollo mental y ayuda a desarrollar habilidades sociales: comprendiendo desde temprano las reglas de la comunicación y las expresiones faciales
- Se sienten más integrados en la rutina familiar, mejorando así su capacidad de comunicación e interactividad
- Son más independientes e interactúan mejor con el entorno
- Los mantiene a salvo de los peligros cotidianos (personas a las que les gusta poner la manita en el bebé, darle besitos, cogerlos y... y... y...)
- Están más tranquilos, duermen más y mejor con el arrullo continuo y el corazón de la madre; el bebé se siente de nuevo en el útero
- Respiran aire más puro: el aire a la altura del cochecito es el más contaminado por polvo y gases de los tubos de escape de los coches. Esta contaminación se disipa con la altura.
- Previene deformaciones del cráneo (plagiocefalia) debido al uso excesivo de la silla de coche/huevo o sillas de paseo
¡Al acostar al bebé en la cama o en la cuna, se sentirá solo!
¡Su madre ha desaparecido de repente! No es mecido como antes. Los ruidos cardíacos e intestinales que lo acompañaron durante aproximadamente 40 semanas, tampoco se escuchan y el espacio donde está acostado es tan grande que hasta puede estirarse por completo. Es un gran cambio, que no puede ser radical.

Intentar simular lo que el bebé sentía durante el embarazo, transportando al bebé junto a la madre en brazos, es la solución. Pero no siempre estamos preparadas para cargar un bebé durante tanto tiempo en la misma posición, especialmente cuando empieza a ganar peso. Así, el porteo es, a menudo, sustituido por el cochecito (un cambio que, en términos emocionales, perjudica la relación).
En algunas culturas indígenas donde portear al bebé (Babywearing) es común, los bebés lloran normalmente unos minutos al día. A diferencia de los bebés occidentales que llegan a llorar horas al día.
Llorar en exceso puede perjudicar el desarrollo mental del bebé, debido a la cantidad de hormonas de estrés que inundan el cerebro del bebé. Así, los bebés que no lloran tanto, gastarán sus energías en actividades más importantes como comer, observar, jugar e incluso crecer.
Estudios respaldan no solo la seguridad del babywearing, sino que lo establecen como un imperativo biológico.
http://www.wearsthebaby.com
https://babywearinginternational.org/what-is-babywearing/