Hay cientos de Aceites Esenciales, como hay cientos de plantas en la naturaleza.
Pero no todos los aceites son iguales, ni todas las plantas tienen las mismas propiedades, e incluso dentro de la misma puede haber extracción de aceites distintos, con propiedades distintas y beneficios/riesgos distintos.
Por eso puede resultar bastante caro tener un determinado aceite esencial, por la necesidad de materia prima específica, o por la rareza de la planta en cuestión.
Hacer aceites esenciales es como hacer vino. ¿Usamos solo las uvas, o podemos usar de todo?
Así, claramente tenemos resultados diferentes.
Podemos utilizar plantas nativas, en su naturaleza, muchas veces estacionales, o podemos utilizar plantas de invernadero, creadas en cualquier lugar o en producción intensiva. (comer una manzana del huerto o de un invernadero no es lo mismo, ¿verdad?)
Así, claramente tenemos resultados diferentes.
Con las mismas plantas podemos intentar extraer varias veces, lo que claramente afecta la calidad y los beneficios extraídos a lo largo del proceso.
¿Todo esto tiene lógica para ustedes? 
Estoy a su disposición para ayudarles a comprender más sobre este maravilloso mundo aromático 🙂